Odontopediatría
Un área dedicada a los más pequeños, con un trato delicado y un ambiente tranquilo. Los tratamientos pediátricos están a cargo de la Dra. Elena Maria Gallì.

La odontopediatría cuida los dientes de niños y adolescentes con un trato delicado, apostando sobre todo por la prevención: selladores, fluoroprofilaxis, higiene y tratamiento de la caries en los dientes de leche y en los permanentes. Los tratamientos de los más pequeños los coordina la Dra. Elena Maria Gallì, Directora Médica especializada en odontopediatría. La primera visita sirve también para que el niño se familiarice con el entorno, sin ansiedad.
Un dentista a la medida de los niños
Recibimos a los pequeños pacientes sin prisas, explicando cada paso con palabras sencillas, para que vivan la visita como una experiencia positiva. El primer objetivo es prevenir y construir desde el principio una buena relación con el cuidado de los dientes, que durará toda la vida.
¿Buscas un dentista para niños en Roma? En nuestra clínica de Testaccio, el área pediátrica está dedicada precisamente a los más pequeños.
Por qué hay que cuidar también los dientes de leche
Los dientes de leche no son «dientes de segunda»: sirven para masticar, para hablar y para guiar el crecimiento de los dientes permanentes. Una caries sin tratar puede doler, causar infecciones y comprometer el diente definitivo que crece debajo. Por eso hay que revisarlos y tratarlos igual que los de los adultos.
La primera visita del niño
La primera visita es sobre todo un momento para conocerse: el niño se familiariza con la clínica y con el dentista, mientras nosotros revisamos los dientes, las encías y el desarrollo. Sin prisas y sin miedo: el enfoque es gradual y a la medida del pequeño paciente.
Prevención: selladores y flúor
La prevención es el núcleo de la odontopediatría. Los selladores protegen los surcos de las muelas, donde la caries se instala con más facilidad, mientras que las aplicaciones profesionales de flúor ayudan a que el esmalte sea más resistente a los ácidos; su indicación se valora según el riesgo de caries de cada niño. A esto se suman la higiene profesional y la educación en un cepillado correcto en casa.
Detección precoz de los problemas
Durante las revisiones controlamos el crecimiento y la alineación, para detectar a tiempo posibles problemas de ortodoncia. Intervenir en el momento adecuado aprovecha el crecimiento del niño y a menudo simplifica o acorta los tratamientos futuros.
Cada cuánto llevar al niño
Por lo general, conviene programar una revisión cada seis meses, salvo indicación diferente. Las visitas periódicas permiten detectar enseguida las caries incipientes y no bajar la guardia en la prevención, reduciendo la necesidad de tratamientos más complejos.
Dirección pediátrica
Los tratamientos pediátricos los coordina la Dra. Elena Maria Gallì, Directora Médica de la clínica y especializada en odontopediatría.
- Trato delicado y ambiente tranquilo
- Prevención: selladores y fluoroprofilaxis
- Detección precoz de los problemas de ortodoncia
- Educación en higiene oral para los más pequeños
- Coordinación de la Directora Médica, especializada en odontopediatría
Preguntas frecuentes
¿A qué edad hay que llevar al niño al dentista por primera vez?
Es recomendable una primera visita ya dentro del primer año de vida o, en cualquier caso, cuando salen los primeros dientes. Sirve sobre todo para que el niño se acostumbre al entorno y para plantear la prevención desde el principio.
¿Hay que tratar los dientes de leche con caries?
Sí. Aunque «se vayan a caer», los dientes de leche sirven para masticar, para hablar y para guiar a los dientes permanentes: una caries descuidada puede causar dolor y dañar el diente definitivo.
¿Qué son los selladores?
Son una fina resina protectora que se aplica en los surcos de las muelas, donde con más frecuencia se forma la caries. Se toleran bien y son una medida de prevención eficaz y consolidada para las muelas.
¿Cómo gestionáis el miedo del niño?
Con calma y de forma gradual: explicamos cada paso con palabras sencillas y dejamos al niño el tiempo necesario para coger confianza. El objetivo es una experiencia tranquila.
¿Cada cuánto hay que hacer revisiones?
Por lo general, cada seis meses, salvo indicación diferente. Las revisiones periódicas ayudan a detectar enseguida las caries incipientes y a mantener la prevención.